sábado, 7 de octubre de 2017

Simjat Torah



Amando a mi Torá

Curioso…
nadie le ha cantado a mi Torá…
siendo el libro más hermoso…
que ha bebido mi neshamá.

En ella nada es historia
aunque todo es sucedido.
¿Es ilusoria?
¿Es oratoria
sin sentido?

No importa…
Te conforta
dando amor
al desnudar su propio dolor.

La Torá…
muestra la verdad
de la vida…
que siempre está
escondida…
entre mucha maldad.

Al quererla…
es una bella perla…
que siento
como bálsamo para el sufrimiento
de un alma atribulada…
angustiada.

Es mi consuelo…
Es mi remedio
de vida.

Pero hay que entenderla…
quererla…
y sentir su esencia escondida.

Ella te da ilusiones
para vivir
y morir.

Ella es luz del Hacedor…
que nos envía dones
para descubrir…
para abrir
el corazón
a la razón
del amor.

Mi Torá
sólo es eso…
sólo es un beso
que viene del Más Allá.





Dedicada con amor a mis actuales amigos rabinos, Tzvy, Daniel, Efraím, Alejandro, Schmuel y Eduardo y a todos los otros pocos rabinos y sacerdotes que han sido parte de mi vida, como mi tío Miguel. Todos ellos me han dado el amor que nos pide dar nuestra Torá.


lunes, 2 de octubre de 2017

La ternura de nuestro Izcor




La ternura de nuestro Izcor (*)



La ternura de nuestro Izcor,
para mirar nuestro existir
por lo dejado en el olvido…
yo no lo había sentido…
y lo sentí cuando ayer lo escuché.

La dulzura con que nuestro Izcor
envolvió mi diario vivir,
por lo dejado en el olvido…
yo no lo había percibido…
y lo sentí cuando ayer lo escuché.

La hermosura que nuestro Izcor
hace a nuestra alma advertir,
dentro de lo amado y lo perdido…
que yo no lo había vivido…
y lo vi cuando ayer lo escuché.

La frescura con que nuestro Izcor
deja a nuestra alma fluir,
en el recuerdo nunca perdido…
nunca en el olvido…
de ese amor que no puede ser vencido…
y lo comprendí cuando ayer lo escuché.

El Izcor me explicó
y me insistió,
que debía vivir el hoy
amando lo que soy…
y lo que he dejado…
lo que ha partido,
lo que he amado
aunque yo esté herido.

Me dijo
y me recordó…
que yo
de ÉL era “Hijo” …
y que debía amar
todo lo que ÉL me había dado
y también quitado…

Me recordó que debía amar
para ser amado…

Me recordó que la belleza de la vida,
no puede ser arrebatada…
ni perdida…
ni olvidada…
ni destruida…
porque vivir:
es amar y sufrir…
es dar…
es amar…
es dejar y partir.


Y cuando eso pensaba…
mi ser entero volaba…
bañado y bendito
sobre el cielo infinito...
siguiendo las claras huellas
que deja el cielo entre sus estrellas.





(*) Izkor es una plegaria de Yom Kippur (el Día del Perdón), que tiene un profundo impacto espiritual en el alma de nuestros seres queridos y fallecidos, y que también deja una profunda impresión espiritual en quienes la entienden, la dicen y la sienten… logrando que con los recuerdos de esos amores que han partido, nuestra alma nos impulse a luchar por hacer del mundo un lugar más afectuoso, más bello y más humano. En la vida judía, este objetivo de bondad es conocido como olam hajésed yibané, “construir un mundo de bondad”. Después de ver esta explicación, por favor, relea el poema y entenderá lo que yo sentí.


 Humberto Silva Morelli


miércoles, 27 de septiembre de 2017

Los animalitos que he querido



Los animalitos que he querido.

Cuando yo era un pequeño regalón…
tenía un bonito
lorito
mamón…
que me amaba…
y me besaba
el corazón.

Después que murió mi lorito
no tuve lorito,
gatito,
ni perrito
que me molestara,
que me amara
hasta que me casé.

Entonces compré
un perro chiquito
y también bonito…
que de grande sería
alto-fornido…
y viviría
en el patio interior
de mi nuevo nido
de amor.

Después tuve más perritos
bonitos…
criados
y educados…
pero eran como la gente…
cada uno diferente
aunque todos nos dieron amor.

El primero fue inteligente
y cuidador.

Otro saltaba panderetas
y puertas completas.

El último fue un dulce bombón.

Un negro panzón
y mamón…
que lo quisimos…
y por quererlo lo dimos…
cuando supe que ella iba a partir.

Yo estaba herido…
Y cuando ella se hubo ido…
¡Quise morir!

Pero D’s no lo quiso…
no hizo
caso de mi dolor,
al darme un nuevo bálsamo de amor.

Y fui amado.
Y nuevamente caí enamorado.

Volví a vivir.
Y volví a sentir…
que la vida corría a mi lado.

¿El ruaj de mis perritos,
estará en el cielo…
con la neshamá
de su mamá?

Ahora tengo dos gatitos...
cariñosos
melosos.

Nuevamente vivo enamorado.
Nuevamente me han amado.
Nuevamente me han besado.

Así es la vida.
Simple y escondida…
complicada y pervertida.
Difícil de entender…
Pero si tú la sabes querer…
ella será tu amada.
Será tu eterno renacer.


Humberto Silva Morelli 

martes, 19 de septiembre de 2017

El sonido del shofar


El 21 de Septiembre de este año (2017), el pueblo judío celebra el Día de Nuestra Creación o Rosh HaShaná y para este día es un Decreto Divino, hacer sonar el shofar. Aunque esto sea aceptado sin entender su motivo, yo lo he sentido así…


El sonido del shofar


El sonido del shofar,
es el grito de un alma enclaustrada…
encerrada…
que no se puede expresar…
que no sabe llorar…
pero desea ser escuchada.

Es un alma enjaulada,
cuyo dolor sube a ese cielo escondido
porque desea ser aceptada
en el mismo nido
de la creación.

Es el grito de una ansiedad arrepentida…

Es tu vida
la que rompe el velo
del alto cielo
pidiendo perdón.




Humberto Silva Morelli 

domingo, 17 de septiembre de 2017

Cuentan de un sabio que un día



Cuentan de un sabio que un día
Fragmento de La vida es sueño, hermosa  obra, de Don Pedro Calderón de la Barca. 

"Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.
Quejoso de mi fortuna
yo en este mundo vivía,
y cuando entre mí decía:
¿habrá otra persona alguna
de suerte más importuna?
Piadoso me has respondido.
Pues, volviendo a mi sentido,
hallo que las penas mías,
para hacerlas tus alegrías,
las hubieras recogido."

Y comento… esto
que  hoy yo siento:

El mundo ha progresado.
La ciencia nos ha dado,
más que lo soñado.
Pero aún existe mucha desigualdad,
peor aún que en toda la antigüedad.
Hay maldad
e indolencia…
que la ciencia
no puede reformar.
La ciencia sólo es parte del amor…
para tener un mundo mejor.
De la cordillera al mar,
Chile es hermoso…
pero no tiene un pueblo dichoso…
porque hay mucho que cambiar.
Todos debiéramos poder tener…
alimentos para ingerir
y así mejorar el vivir…
pero eso no sucede.
Todos debiéramos poder tener…
un techo para vivir,
y allí poder dormir…
pero eso no sucede.
Todos debiéramos poder tener…
un lugar donde se nos pueda instruir
y así mejorar el vivir…
pero eso no sucede.
Todos debiéramos poder tener…
ropas para vestir,
y así mejorar el vivir…
pero eso no sucede.
Todos debiéramos poder tener…
remedios para existir,
y así mejorar el vivir…
pero eso no sucede.
Todos debiéramos poder tener…
un poquito de amor.
Todos debiéramos poder querer
y tener…
sólo el sueño de un soñador.

Humberto Silva Morelli

martes, 12 de septiembre de 2017

EL YEYE Y SU NIETO


Un cuento real…

EL YEYE Y SU NIETO

Humberto Silva Morelli (el bisabuelo)

Estimados lectores míos. Saliendo de mis marcos literarios, hoy les contaré un cuento. La verdad es que todo lo que narraré sucedió, por tanto es una historia, pero no lo es porque la historia no se basa en hechos de amor… que yo sepa. Además la historia histórica, debe ser refrendada por documentos oficiales, timbrados y con sus respectivas firmas y estampillas. Por eso y como yo la veo… además… la historia está compuesta por narraciones horripilantes que marcan a una sociedad entera. Para un historiador lo que les contaré ni siquiera alcanza para ser noticia… pero como yo la contaré… y sólo por ser contada… es un cuento.

En este cuento, sólo narro una muy breve conversación de mi bisnieto Amaro de cuatro años, con su abuelo – mi hijo - de sesenta y cinco años, un chileno que vive en la lejana China.

Hace unos días, llegó mi hijo a Chile y lógicamente… dentro de lo que él podía… estuvo con los suyos y naturalmente con Amaro que ahora tiene unos felices cuatro años. Conversó con él y le dijo que lo quería mucho. El niño, que ve a su abuelo, muy de tarde en tarde, en sus distantes visitas a Chile, lo pensó un poco y le pregunto:

- Yeye (Yeye es diminutivo de Zeide que en yidish significa abuelito)… ¿Tú me quieres de verdad o de mentira?

Mi hijo le repreguntó:

- Qué es eso de quererte de verdad o de mentira… ¿me lo puedes explicar?

- Mira Yeye … De verdad, es lo que pasa ahora con nosotros. Estamos conversando los dos aquí. De mentira es cuando estás en China y ves un retrato mío, y dices que me quieres pero yo no lo se.

- Bueno… entonces yo te quiero de verdad. Respondió mi hijo.

Mi bisnieto… lo miró largamente con esa mirada de inocencia triste, que a veces uno ve en los ojos de los de esos pequeños queridos, y le volvió a preguntar:

- Y si me quieres de verdad Yeye… dime… ¿Por qué esta semana te vuelves a ir?



miércoles, 6 de septiembre de 2017

No importa tu pasado



No importa tu pasado


Amor mío.
No importa tu pasado.


Dice el amor que hoy envío,
para ti mi ser amado.
Si tu boca he besado,
es tu alma que ansío.


Si tu piel he rozado…
si contigo he soñado…
si al mirarte sonrío…
es el amor que hoy envío
para ti mi ser amado.
Tu pasado murió…
se fue con tu dolor.


Hoy tienes nuevo amor.
De nuevo D’s te miró.


Humberto Silva Morelli

Nota:


Este poema fue escrito, cuando estudiaba en la universidad, antes de saber que existiría Esther.


jueves, 24 de agosto de 2017

Cuando iba pasando la vi




   
Cuando iba pasando la vi,
taconeando con bello andar.

Era hermosa,
era diosa,
era así.

Caminando era pantera.
Era bella, bella entera,
 caminando la vi.

Su cuerpo ondulante,
era cual fina armonía,
que baja y sube anhelante,
siguiendo la melodía.

Sus plantas tocaban la tierra,
tierra llena de dolor,
que entre sus garras encierra,
tanto maldad como amor.

Era un sueño de ambrosía.
Un sueño hecho de mar.
Era ritmo y poesía,
taconeando con bello andar.

Mientras esto el pensaba,
una mujer se alejaba
con lento y seguro andar
Y a esa mujer un día,
yo creí verla pasar.



Nota agregada ahora, como 70 años después de ser escrito este poema.

Eso de “creí verla pasar” no es cierto… porque la vi, la busqué y finalmente, durante años, fuimos un feliz matrimonio con Esther (Z. L.).


Humberto Silva Morelli 

jueves, 3 de agosto de 2017

Cariño mío…




Cariño mío…

Cariño mío…
Bella como el rocío
sobre una flor.

Sin tu amor…
mi vida no tendría
sentido.

Sin tu amor…
yo no sería
lo feliz que he sido.

Yo no viviría…
la utopía
que he vivido.

Querida mía…
Gracias por ser
mi luz de amanecer
en cada día.

Gracias por haberme amado…
por haberme dado
la felicidad que mi alma quería…
para cada latido,
que ha vivido…
mi corazón enamorado.



Humberto Silva Morelli   

viernes, 28 de julio de 2017

Con las velas encendidas



Con las velas encendidas

Se sentaron
y con las velas encendidas…
y bendecidas…
oraron.

Después de las oraciones…
Después de las bendiciones…
comenzaron a celebrar…
la alegría del vivir…
del sentir…
de amar.

Un ángel había caído
del cielo estrellado…
Un nieto había nacido.
ÉL se los había mandado.

Mientras brindaban por la vida…
llegó la muerte.

Que triste fue esa suerte…
Que triste partida…
si al brindar por la vida…
entra la muerte.

Cuando el nieto llegaba
el abuelo moría…
sin haberlo besado.

Cuando el hijo llegaba
el padre moría
sin haberlo abrazado.

Cuando el sobrino llegaba
el tío moría
sin haberlo acunado.

¿Cómo puede haber un alma que cause tanto dolor?
¿Cómo puede haber un alma que no conozca el amor?

El fanatismo…
en todas sus formas… siempre es lo mismo.


Esto sentí cuando supe que un terrorista musulmán atacó a una familia que en su mesa de Shabat, en arbit, celebraba el nacimiento de un nieto, o un hijo o un sobrino. Las víctimas son Yosef Salomon de 70 años, Chaya Salomon de 46 años y Elad Salomon, de 36 años. La esposa de Yosef, Tova, de 68 años, fue herida de gravedad y sometida a una cirugía en el Centro Médico Shaare Zedek de Jerusalén.

Humberto Silva Morelli


jueves, 20 de julio de 2017

Consejos de amor…




Consejos de amor…


Recuerda que el hoy hizo tu pasado…
y hará tu futuro.

Elimina el lado oscuro…
de tus días…
recordando sólo lo que no debe ser olvidado.

Deja sólo la belleza
de tus alegrías
y olvida todas sus tristezas.

Goza el amor…
la hermosura…
y la belleza pura
de un ciruelo
en flor.

Ama el rojo arrebol
que sube al cielo
cuando nace el sol.


Humberto Silva Morelli

viernes, 14 de julio de 2017

Al ver el amor en tu mirada…




Al ver el amor en tu mirada…


Al ver el amor en tu mirada…
siento tu esencia reflejada
dentro mí…
como sentí
la primera vez que te vi.

Y se que mi alma se ha fundido con la tuya,
dejando que el amor fluya,
uniendo dos corazones
en un solo palpitar…
Uniendo
dos bendiciones,
bajo el cielo y sobre el mar…
Sintiendo
que mi alma está enraizada,
en tu alma mi bella enamorada.



Para Ruthy

Humberto Silva Morelli

viernes, 7 de julio de 2017

PROVERBIO DEL TANAJ (17:6)



PROVERBIO DEL TANAJ (17:6)(*) 



Corona de los viejos son los nietos,
y la honra de los hijos… son sus padres.


Cuando me miro en el espejo…
quiero ver y veo a un viejo…
arrugado…
afortunado…
respetado…
y también amado.

Quiero ver y veo a un viejo…
que sea el fiel reflejo…
de lo que ha dado
y de lo que puede dar.

Del que ha amado…
como se debe amar.

Del que se ha dedicado…
a estudiar…
a trabajar…
y a dar la mano…
a ese grupo cercano
que debe cuidar.

Y quiero que los nietos míos…
y sus críos…
recuerden a este abuelo
que dentro de poco estará en el cielo…
amándolos…
cuidándolos…
y guiándolos en su vivir…
para construir
un mundo mejor…
un mundo lleno de amor.

Y para finalizar
sólo quiero que todos tengan…
y retengan
con alegría…
lo singular…
de esta larga vida mía…
en la que he sido amado…
y voy a morir enamorado.

Humberto Silva Morelli



  (*) Tanaj es el nombre hebreo del texto original que fuere traducido por el cristianismo como el Antiguo Testamento.